ANIMA MARE
Cuando el nombre se vuelve insuficiente
A través de fragmentos de organismos marinos aislados sobre fondos negros, la serie desplaza la percepción entre cuerpo y superficie, animal y forma, mirada y presencia.
El encuadre cerrado elimina referencias de escala, hábitat y contexto. Frente a esa pérdida de información, reconocer deja de ser una operación inmediata: la imagen se abre a la duda, la proyección y la extrañeza.
El organismo no desaparece ni se convierte definitivamente en abstracción. Permanece en un estado inestable, parcialmente reconocible y, al mismo tiempo, resistente a ser explicado únicamente por su nombre.
El océano es el territorio material de la obra, pero funciona como un laboratorio para investigar una experiencia más amplia: cómo vemos, interpretamos y recordamos aquello que no conseguimos identificar por completo.
Cuando el nombre se vuelve insuficiente, el organismo emerge como presencia.
